Ka y el BA

El Ka y el Ba es uno de los símbolos más místicos y misteriosos que nos podemos encontrar. Las verdades trascendente del mundo espiritual, están veladas por símbolos, esta ha sido la manera más eficaz que ha utilizado la tradición sagrada, para esconder de la vista de los profanos los principios espirituales que necesitan de la discreción hermética, para que sus efectos se mantengan intactos con el paso del tiempo.

Parte de esa verdad oculta a la vista de los indignos se encuentra el “Ka y Ba”, son principios espirituales presente en las distintas tradiciones, pero que en esta oportunidad quiero ocuparlas desde la óptica de la mitología egipcia.

El Ka y el BA como componentes del alma

De acuerdo a toda la estructura de la naturaleza humana establecida en las creencias egipcias, lo que hoy conocemos como “alma” está conformada por varios elementos, a saber:

El Ba, el Ka, el Sheut, además el Rem y el ibdul; estos componían la mayor parte del todo del ser humano, al que solo le faltaría el cuerpo (el “Ha”) para completar la lista.

Estas partes mencionadas incluyendo la última, podemos identificarlos hoy como el aspecto emocional, (psiquis), la física, y la última sería la parte espiritual (Ka y Ba) y estas las veremos a continuación.

Significado

El significado del Ka y el Ba no es tan complejo como lo imaginamos. El Ka es una de las formas que compone la realidad del ser, es esa chispa de la divinidad que da la vida.

Dentro de la tradición cristiana, lo descifran cómo el pneuma, es decir, el soplo de vida que se convierte en el espíritu del ser.

De hecho en la tradición egipcia, el ka es un principio emanado de la deidad conocida como “Jnum” (el dios de la creación) que dentro del simbolismo del tarot, es representado por un hombre cuya cabeza no es humana, sino la de un carnero.

La tradición egipcia aseguraba que esta realidad espiritual, cuyo trasfondo era ser la fuerza motriz del ser, podía permanecer en el cuerpo incluso luego de la muerte de una persona; por este motivo es que resultaba tan común en la estructura ritual y tradicional de este contexto, momificar a un difunto.

Por su parte, el “Ba”, de acuerdo a estas mismas tradiciones, es la representación de la presencia espiritual pero en este caso del fallecido, la relación que guardan el Ka y el Ba.

Está en la necesidad del primero de establecer una conexión con el mundo de los dioses, entonces, el Ba, cuya existencia está condicionada inevitablemente al hecho de ser difunto, sería el medio de conexión entre el ka (que permanece en el cuerpo del muerto) y el mundo de las divinidades.